jueves, 1 de abril de 2010

"Aimeé, mi preciosa Aimeé"


Pues resulta que Aimeé se cayó por un barranco, luego de que Renato la perseguía poseido por el coraje que le causó descubrir, primero, que su esposa lo quería envenenar, segundo, porque ella le confesó que le había pintado "los de vikingo" con Juan del Diablo (su archi-enemigo).

Y ustedes pensará "¿qué le pasa a esta señora?"... simplemente quiero declararme fan de las telenovelas mexicanas. La gente de Televisa que sale en los programas de chismes siempre hablan de estas piezas dramáticas como símbolos que han llevado el nombre de México a países lejanos... esta idea siempre me ha hecho imaginar un señor montado en un camello, luchando contra tormentas de arena para llevar a la gente "el progreso": las telenovelas.

Mis amigos se burlan de mi cuando hablo del gran retorno de Pedrito Fernández a la televisión mexicana (en tu cara, William Levy). No hay que ponernos en una posición tan mamona, las telenovelas mexicanas me gustan porque la mayoría de los actores son muy malos y las historias muuuuy bobas.

La pepenadora que se convierte en una señora de sociedá, la chacha que se casa con el patrón, los parientes que se enamoran sin saber que, además de cama, comparten genes... si, siempre son las mismas historias, pero verlas desde un punto de vista relajado las convierte en verdaderas piezas de comedia.

En este momento están pasando la repetición de Corazón Salvaje y resulta que una de las gemelas se murió, está en su lecho y todos dicen "Aimeé, qué bonita te ves", o sea... ¡está muerta!, yo nunca he visto un muerto bonito. Cuando mi abuela estaba en la caja no dije "tan bonita mi abuela"... se veía verdosa, hinchada y con los labios pintados (cosa que en vida jamás hizo), muy pocas mujeres tienen el cuerpo de La chule y el color blanco (no madre perla) de los dientes de Juan del Diablo, que es más falso que su terrible desempeño como actor.

Las telenovelas son cagadas y punto, en algún momento quisiera trabajar en una "mega producción" de Juan Osorio o uno de esos productores polémicos para ver que tanto se divierten haciendo "ARTE HISTRIÓNICO".

2 comentarios:

Unknown dijo...

Jajajajajaja. Yo nunca he visto una telenovela. De chiquita lo tenía ultraprohibido y de grande supongo que se me olvidó que existen. Llegué a ver, cómo no, algunos capítulos de Marimar a escondidas, pero nunca podía seguir el hilo. Jajajaja. Creo que ya es hora.

Yoli Val dijo...

¡Santa cachucha! A veces descubro a mi hermana viendo alguno de esos programas y la critico hasta que me canso, PERO, no se puede negar que tienen su encanto. Alguna vez me clavé con Mirada de mujer, qué joya. jaja.