Ayer -¡al fin!- llegó Celeste, la revista de arte contemporáneo a la que mi tío me hizo adicta hace unos años.
Para los que no la conozcan, es la clásica revista de portada minimalista, de esas "revistas mamonas cool condechi" (dice un amigo) en las que en la portada viene una güera desabrida, anoréxica vestida con ropa vintage. Y en parte tiene razón, las portadas generalmente son así, escriben los mismos colaboradores extranjeros que patean traseros en su disciplina y se reseñan las andanzas de Aldo Chaparro (presidente y director de la publicación) alrededor del mundo.
El caso es que a mi tío se la regalan en su trabajo. Un día estando en su casa, me puse a ver la montaña de revistas que siempre tiene en su sala y salió una revista de portada rosa pastel, en la que estaban esparcidas unas pequeñas manchas rojas (simulando sangre), justo en la parte superior, en letras blancas, decía simplemente Celeste. La vi, me gustó y me la regaló, sin omitir: "cierto, tú eres de esa onda loca, ahora ya sé a quien regalarle esas revistas".
Cada trimestre se publica Celeste y aunque sé que el tiempo para la siguiente entrega me resultará eterno procuro leerla rápido, para soñar con que algún día iré a la Bienal de Venecia o que publicarán un texto o unas fotos mías que por random encontraron en la red (siendo que ya ni fotolog tengo ja). Me gusta esa onda conceptual que manejan, que nos les de flojera traducirla y sobretodo que no sea como las demás revistas cool condechi, como Código (que si me gusta, pero no tanto).
Hasta su slogan: El tiempo es Celeste me encanta. Y si, este fin de semana cai en que así es el tiempo, por lo que no hay razón para desperdiciarlo jugando tonterías, no es justo que tengamos la vida y que desperdiciemos -el mucho o poco- tiempo en el que tendremos aire en los pulmones en tonterías como jugar a los castiguitos y lloriquear por lo asquerosa que pensamos es nuestra vida.
El tiempo es celeste... por eso yo lo seguiré utilizando para aprender más y más, no sólo de arte, sino de la vida misma, es tiempo de seguir viviendo experiencias del ahora y del futuro, no aquello que hasta en la secundaria me aburría.
Para los que no la conozcan, es la clásica revista de portada minimalista, de esas "revistas mamonas cool condechi" (dice un amigo) en las que en la portada viene una güera desabrida, anoréxica vestida con ropa vintage. Y en parte tiene razón, las portadas generalmente son así, escriben los mismos colaboradores extranjeros que patean traseros en su disciplina y se reseñan las andanzas de Aldo Chaparro (presidente y director de la publicación) alrededor del mundo.
El caso es que a mi tío se la regalan en su trabajo. Un día estando en su casa, me puse a ver la montaña de revistas que siempre tiene en su sala y salió una revista de portada rosa pastel, en la que estaban esparcidas unas pequeñas manchas rojas (simulando sangre), justo en la parte superior, en letras blancas, decía simplemente Celeste. La vi, me gustó y me la regaló, sin omitir: "cierto, tú eres de esa onda loca, ahora ya sé a quien regalarle esas revistas".
Cada trimestre se publica Celeste y aunque sé que el tiempo para la siguiente entrega me resultará eterno procuro leerla rápido, para soñar con que algún día iré a la Bienal de Venecia o que publicarán un texto o unas fotos mías que por random encontraron en la red (siendo que ya ni fotolog tengo ja). Me gusta esa onda conceptual que manejan, que nos les de flojera traducirla y sobretodo que no sea como las demás revistas cool condechi, como Código (que si me gusta, pero no tanto).
Hasta su slogan: El tiempo es Celeste me encanta. Y si, este fin de semana cai en que así es el tiempo, por lo que no hay razón para desperdiciarlo jugando tonterías, no es justo que tengamos la vida y que desperdiciemos -el mucho o poco- tiempo en el que tendremos aire en los pulmones en tonterías como jugar a los castiguitos y lloriquear por lo asquerosa que pensamos es nuestra vida.
El tiempo es celeste... por eso yo lo seguiré utilizando para aprender más y más, no sólo de arte, sino de la vida misma, es tiempo de seguir viviendo experiencias del ahora y del futuro, no aquello que hasta en la secundaria me aburría.
7 comentarios:
ah, sí, el padrino III no debería haber existido.
¿y el gin tonic?
orass... hartas las gracias por pasar... y por el comentario ;)
por alguna extraña razón me dio un ánimo ingenuo
en fin, nos seguimos leyendo y disfruta Celeste.
bieeen dicho.
dira que como jodo señorita, pero uds ya esta en mi lista de penfdientes! en serio me dan unas ganas de verla horribles...
creame ono se le extraña un buen, retomemos esa epoca de caminr por el paruq mexico o de la cineteca si o si?
pase un buen dia!
seguir aprrendiiendo, es unna buena eleccion, aunque no creas...tambien hay que aprender de lo burdo, yo por eeso veia laura en americca jajaja
yo creo que el hecho de que el tiempo sea celeste, es más una onda trágica de "todo está perdido, ve a la tienda y compra chicharrones de cerdo" y todos sabemos que los chicharrones de la tienda son de harina y que no son chidos.
sí, esa revista está buena. el tiempo se me hace eterno entre un número y otro.
está padre tu blog. bye.
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